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La importancia de la formación continua del colegiado

Fecha: 25/08/2018

 

La administración de fincas es una profesión de carácter multidis­ciplinar que requiere conocimientos de materias y campos muy variados. El Administrador de Fincas ha de tener conocimientos jurídicos, no solo de la Ley de Propiedad Horizontal y de la Ley de Arrendamientos Urbanos, sino de toda aquella legislación actual, europea, nacional, autonómica y local, cuya aplicación afecta a la gestión de los inmuebles. Para ejercer el trabajo diario se precisa también tener conocimientos de contabilidad, técnicos a nivel de construcción, accesibilidad, telecomuni­caciones, etc.

En este sentido, el Código deontológico europeo para profesionales en su exposición de motivos indica que la actividad del Administrador de fincas exige cada vez más rigor, profesionalidad y amplios conocimientos en áreas tan importantes como el derecho, la fiscalidad, los seguros, la economía, la contabilidad, las técnicas de constru­cción, la sociología, los mecanismos de financiación, la informática, el urbanis­mo, la distribución territorial, etc. Además, estos conocimientos requieren de una puesta al día perpetua, mediante la formación continuada. A continuación recoge como obligación del Admi­nistra­­dor la de seguir y hacer que sus colaboradores sigan programas de formación profesional permanente y específica, que les permita adaptarse a las evoluciones en materia de legislación y entorno profesional. Obligación que también se recoge en el artículo art. 26.e de los Estatutos Generales.

A su vez la Ley de Colegios Profesionales (Art. 5.j y r) atribuye a los colegios la función de organizar actividades y servicios comunes de interés para los colegiados, de carácter profesional, formativo, cultural, asisten­cial y de previsión y otros análogos, proveyendo al sostenimiento económico mediante los medios necesarios. Ello implica que deben fomentar y organizar, en su ámbito específico y de forma permanente, actividades formativas que tengan por objeto la actualización de sus conocimientos y el perfeccionamiento técnico y profesional. A estos efectos, podrán establecerse acuerdos o convenios de colaboración con las Administraciones Públicas, así como con empresas o entidades particulares, Universidades y Escuelas Universitarias para la impartición de cursos formativos. La formación continua constituye pues un elemento diferenciador frente a aquellos profesionales que no invierten en su reciclaje. Para promocionar la formación continua de los Adminis­tradores de Fincas colegiados se ha desarrollado por el Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas de España un sistema de certificación de la formación continua a implantar por los colegios territoriales que se contiene en el Reglamento para la Certificación de la Formación Continua de los Adminis­tradores de Fincas Colegiados aprobado el año pasado.

La colegiación implica someterse a un control de calidad en la prestación de los servicios profesionales de administración de fincas. Este Colegio profesional ha de atender esta función esencial de procurar la formación de sus miembros que le encomiendan las leyes y que constituye su razón de ser. La formación mejora la cualificación profesional y distingue al profesional que la recibe frente al que no invierte en ella. La formación constituye un criterio distintivo entre el administrador colegiado que se forma y recicla de forma continuada y el que, por no formar parte de esta gran escuela que deben constituir los colegios profesionales, no se actualiza ni crece incorporando nuevos conocimientos.

Como bien indica D. Vicente Magro Server, que postula la formación obligatoria del administrador, “el servicio público no se presta tan sólo por los profesionales que trabajan  en la Administración Pública, sino que también se ejecuta por profesionales liberales, como los administradores de fincas, que tienen una función importante para que los ciudadanos que viven bajo el régimen de propiedad horizontal puedan recibir prestaciones de servicios de calidad en la gestión de sus inmuebles. Si se pretende que la función pública que desempeña el administrador, mejorando las condiciones de vida de los ciudadanos, tenga la relevancia que le corresponde, necesariamente hay que potenciar ese factor distintivo del profesional cual es su formación. Resulta necesario pues llevar a cabo una exigente formación continuada que asegure a los profesionales que estarán en las condiciones de conocimientos necesarias para dar respuesta en tiempo y forma a las demandas de una sociedad cada vez más exigente y más competitiva. Dos conceptos, estos últimos, que precisan que el profesional se embarque en una apuesta por mantener un elevado nivel de conocimientos para permitirle que el ciudadano tenga la seguridad de que la gestión de nuestros inmuebles esté en las manos de profesionales que no solamente han acreditado una mínima titulación y colegiación para realizar una función, sino que, también, mantienen un elevado nivel de conocimientos mediante el seguimiento y realización de una serie de cursos de formación periódicos”[1].

Los colegios profesio­nales deben ser hervideros de forma­ción para sus colegiados, ya que esto es uno de los aspectos diferenciadores que tenemos frente al intrusismo[2]

Sentada la necesidad de una adecuada formación de los colegiados en las constantes reformas legales y, también, en los criterios que se van implementando para la resolución de los problemas que siempre surgen en la actividad laboral, el Colegio ha de contribuir en dicha labor estableciendo los instrumentos necesarios para informar a los consumidores de la formación que reciben los profesionales de la administración de fincas. Ha de poner al alcance de los clientes información acerca del administrador que se forma y recicla de forma continuada y el que no cumple con esta obligación personal y profesional. Para que el nivel de formación de cada profesional esté disponible para el consumidor, de modo que le sirva de referencia de la calidad del servicio que puede recibir del profesional, se hace necesario implantar un sistema que haga público cuál es el nivel de formación de cada colegiado.

Por otro lado, no cabe duda que la participación en las actividades colegiales y el uso de sus herramientas también incide en el nivel de formación y en la calidad del servicio que va a prestar el administrador a sus clientes. Resulta igualmente relevante para el consumidor conocer el nivel de aseguramiento del profesional con el que contrata o va a contratar, ello le da una seguridad que no tiene con los profesionales que se sustraen a la colegiación. Con este fin, se van a ir haciendo públicos, a través de la página web de este Colegio de forma voluntaria una serie de datos de indudable interés para el consumidor. Así, en el apartado de acceso público de la web relativo al “censo colegial”, junto con la identificación del colegiado y los datos de su despacho profesional, se añaden voluntariamente los siguientes:

1º.- la formación realizada por cada colegiado en los dos últimos años, con indicación del listado de los cursos que ha recibido, las horas de formación y los bonus de formación resultantes,

2º.- la participación en las actividades colegiales (impartición de cursos de formación, colaboración con las comisiones, organización de actos colegiales, participación en los órganos de gobierno …),

3º.- el uso de las herramientas profesionales que facilita el Colegio y

4º.- los seguros y capitales asegurados de los que dispone cada colegiado.

En el sistema establecido por el Reglamento de Formación del Consejo un bonus representa diez horas de formación ponderada que podrá proceder:

- de la formación presencial realizada por este u otro Colegio territorial, los Consejos autonómicos, el Consejo General o asociaciones profe­sionales análogas internacionales,  

- de la formación virtual impartida por plataformas puestas a disposición de los colegiados por los distintos Colegios Territoriales o Con­sejos Autonómicos, Consejo Gene­ral o CEPI/CEAB, por la plata­forma Aula Colegial, o por cursos de las diferentes universidades con las que el Consejo General tiene firmados convenios,

- de la asistencia a Jornadas, Encuentros y Congresos de Adminis­tradores de Fincas Colegiados.

No todas las horas de formación ponderarán lo mismo. Tendrá más valor la formación presencial, la relacionada con la actualización normativa y la que se refiera a aquellas materias que tengan mayor relación y utilidad para la profesión.

Para incorporar estos datos en la sección pública de “censo colegial” se deberá cumplimentar un formulario al efecto y acreditar aquellos extremos de los que no tenga constancia el Colegio.

Para quienes no puedan asistir personalmente a los cursos, se han empezado a grabar los cursos de formación para que estén disponibles en la web, junto con las proyecciones o diapositivas y la documentación entregada en formato pdf. Al objeto de verificar que dichos cursos se visionan, será necesario contestar correctamente un cuestionario que facilitará el Colegio. Estos cursos a distancia ponderarán un 25% sobre los presenciales. En el futuro, este módulo se corregirá para que tenga en cuenta la proximidad del despacho profesional del colegiado a la sede en la que se impartan los cursos. No es lo mismo un colegiado que trabaje en Castropol y no pueda desplazarse a un curso a Oviedo, que otro que residiendo en esta última localidad no le apetezca desplazarse a la sede colegial.

Este Colegio organiza un promedio de dos actividades formativas al mes, salvo en periodos vacacionales, generalmente sin coste alguno para el colegiado. Periódicamente se informa por email de la formación prevista y además se pueden consultar en todo momento los próximos cursos en la sección de "Formación" en la "Zona privada" de la web colegial. De todos los cursos que se realizan se entrega diploma al asistente, además de computar en el bonus de formación continua. Existe también formación externa de la que también se informa periódicamente, que se imparte conjuntamente con otros Colegios de la región (Arquitectos, Abogados, Aparejadores …), acudiendo a las jornadas formativas de otros Colegios de Administradores de Fincas de toda España y a los congresos y encuentros anuales de la profesión, matriculándose en los cursos a distancia que a nivel nacional imparte Aula Colegial, inscribiéndose en los cursos de FADE Asturias con la que el Colegio tiene convenio de formación ... Cita ineludible para avanzar en el desarrollo profesional son los congresos y encuentros nacionales que se celebran anualmente. Siempre han sido, y en especial en nuestra profesión, un foro de intercambio de ideas y de debate, donde encontrar soluciones a los problemas cotidianos que nos encontramos en nuestro trabajo. Nos permiten replantearnos la organización y funcionamiento de nuestros despachos y abren nuevas perspectivas al desarrollo profesional.

 

[1] Este párrafo forma parte de la propuesta realizada por D. Vicente Magro Server, Presidente de la Audiencia Provincial de Alicante y Doctor en Derecho, en artículo publicado el 13/10/2010 en la web ElDerecho.com, para que la formación sea obligatoria en el seno de los colegios profesionales.

[2] D. Francisco José Arnaldos Jiménez en su libro “Etica y Nicómaco. Comentarios de ética para administradores de fincas”.